La tercera edición del Campus Inclusivo de Agosto vuelve a Santa Cruz de Tenerife entre el 3 y el 14 de agosto. El Colegio Hispano Inglés, a dos pasos de la Plaza Weyler, se transforma en una cancha de baloncesto donde palmeros, majoreros y chicharreros comparten entrenamientos, juegos y risas sin etiquetas.
Entrenamientos adaptados y actividades paralelas
El programa, totalmente gratuito y con solo 100 plazas, combina sesiones de técnica individual, ejercicios de tiro y dinámicas de equipo. Monitores de la Fundación CB Canarias diseñan cada jornada para que niños con y sin discapacidad se refuercen mutuamente. Además de las canastas, hay talleres de psicomotricidad, juegos sensoriales y mini torneos diarios.
Sinpromi aporta material adaptado. El Cabildo de Tenerife cubre el transporte desde municipios cercanos. A cada participante se le entrega una camiseta personalizada con su nombre y el escudo del club. Habrá desplazamientos al Pabellón Insular para familiarizarse con el ambiente de la Liga EBA y ver en directo algún entrenamiento de los Leones de Tenerife.
Coincidir con los grandes
El último fin de semana el campus programa dos charlas. Un entrenador de la ACB explicará tácticas básicas. Un jugador de la Fundación CB Canarias hablará de superación tras una lesión. Las charlas son abiertas al público, previo aforo limitado. Los organizadores esperan que acudan familiares y aficionados de la Isla.
“La integración no se improvisa, se entrena cada día”, recuerda Marta González, coordinadora de Sinpromi. “Vemos cómo los niños forjan amistad más allá de las canastas”.
Un equipo de profesionales isleños
El staff reúne a entrenadores con formación en Educación Especial, fisioterapeutas y estudiantes de Ciencias de la Actividad Física de la ULL. Se trabaja con grupos reducidos – cinco o seis jugadores por pista – para corregir postura, anticipar movimientos y mejorar la confianza.
La mañana arranca con calentamiento colectivo y continúa con circuitos de defensa. Por las tardes, los entrenadores dirigen ejercicios de pase y bote en espacios reducidos, destinados a potenciar la comunicación no verbal.
En paralelo, se organizan talleres de nutrición deportiva donde se analizan frutas de temporada y productos típicos isleños. Los participantes prueban batidos de gofio de millo o platos de almogrote palmero.
Aunque muchos matriculados viven en Santa Cruz, llegan también desde La Laguna, El Rosario y Güímar. Algunos padres aprovechan para combinar el campus con unos días de playa en Las Teresitas o Las Canteras.
El plazo de inscripción finaliza el 31 de julio. A día de hoy quedan 15 plazas libres.


